Cuando se manifiesta una patología crónica, significa que la cantidad de moléculas proinflamatorias en el organismo es muy superior a la de las antiinflamatorias, y debe cambiarse esta tendencia mediante una alimentación y complementación que actúe sobre la producción molecular para restaurar su equilibrio: alimentos antioxidantes, copos y salvado de avena integral, quinoa, arroz integral, clara de huevo, quesos frescos ecológicos..., junto a complementos nutricionales de proteínas del suero de leche, EPA, DHA, "equipo antiinflamatorio-antioxidante"... La inflamación crónica es la causa básica de que se manifiesten y persistan las patologías crónicas: metabólicas (obesidad, diabetes), cardíacas, de vías aéreas, pulmonares, articulares, óseas, vasculares, neuromusculares, neurológicas, intestinales, hepáticas, dermatológicas, autoinmunes, oncológicas... etc. Sin inflamación crónica en los tejidos no habría enfermedades crónicas.
El cuerpo humano es una fábrica de moléculas: proinflamatorias que aumentan la inflamación, y antiinflamatorias que reducen la inflamación, produciéndose ambas de forma equilibrada cuando hay salud.
La inflamación crónica aparece cuando el organismo produce un exceso de moléculas proinflamatorias y una falta de antiinflamatorias. Es decir y en términos coloquiales, la inflamación crónica aparece cuando la fábrica no funciona bien debido a que: la materia prima no es la adecuada y/o faltan ciertos elementos necesarios en la cadena de producción. La materia prima y los elementos intermedios serían los nutrientes.
Las moléculas pro y antiinflamatorias se forman a partir de ciertos nutrientes (grasas omega 6, omega 3...), necesitándose además de la presencia de otros muchos nutrientes (vitaminas, minerales, factores vitamínicos...) para su fabricación. El que se produzca un tipo u otro de moléculas depende de los aportes de estos nutrientes al organismo. Así, cuando el organismo tiene mucha materia prima de moléculas proinflamatorias, poca materia prima de antiinflamatorias y deficiencia en ciertas vitaminas y/o minerales, fabricará muchas de las primeras y pocas de las segundas, pudiendo manifestarse la inflamación crónica.
Muchos fármacos son sustancias artificiales que tratan las patologías crónicas actuando en la cadena de fabricación molecular del organismo para intentar corregir la alteración en la producción de moléculas pro y antiinflamatorias. Los fármacos antiinflamatorios (corticoides, aspirina...) reducen la fabricación de determinados tipos de moléculas proinflamatorias (mejorando algunos síntomas), pero sin la materia prima y los elementos adecuados (nutrientes), no pueden formarse moléculas antiinflamatorias, ni es posible equilibrar la producción molecular, por más fármacos que se administren. Por el contrario, si los nutrientes que intervienen en la fabricación molecular son los óptimos, muchos de estos fármacos consiguen mejores resultados con menores efectos secundarios.
Cuando la patología crónica se ha manifestado: obesidad, hipertensión arterial, dislipemia, diabetes, síndrome metabólico, asma, coronariopatías, cardiomiopatías, insuficiencia cardíaca, enfermedad vascular periférica, EPOC, fibrosis pulmonar, insuficiencia respiratoria, síndrome de apneas, enfermedades reumáticas, enfermedades inflamatorias intestinales, hepatopatías, enfermedades neurodegenerativas, enfermedades autoinmunes, cáncer...; significa que la cantidad de moléculas prooxidantes y proinflamatorias en el organismo es muy superior a la de las antioxidantes y antiinflamatorias, y se produce: estrés oxidativo e inflamación crónica.
Por tanto..., ¡¡¡hay que reducir el estrés oxidativo y la inflamación crónica!!!... y esto no se consigue únicamente restringiendo los alimentos usuales como: dulces y grasos en la obesidad, dulces en la diabetes, grasos en la dislipemia y cardiopatías, salados en la hipertensión, o carbohidratos en la insuficiencia respiratoria... Se consigue mejorando la capacidad antioxidante y poder antiinflamatoria del organismo, mediante una alimentación y complementación nutricional que actúe sobre la producción molecular para restaurar su equilibrio.
Fuente: http://www.laboratoriolcn.com/es/alimentos/alimentacion-terapeutica#1
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